Desde el año 1945 el Palacio Güell pertenece a la Diputación de Barcelona, institución del gobierno local que impulsa el progreso y el bienestar de los ciudadanos y ciudadanas de su ámbito territorial, la provincia de Barcelona.
Antoni Gaudí i Cornet (Reus, 1852 - Barcelona, 1926) construyó el Palacio Güell por encargo de Eusebi Güell (Barcelona, 1846-1918), que deseaba tener una nueva vivienda en Barcelona, en la calle Nou de la Rambla.
De hecho, el Palacio Güell es el único edificio que Gaudí acabó del todo y que posteriormente no ha sufrido modificaciones esenciales. Por esta razón es uno de los edificios más comunicativos de Gaudí, un edificio con una arquitectura de una compleja elocuencia.
El día 2 de noviembre de 1984, la UNESCO declaró el Palacio Güell Patrimonio de la Humanidad, por su contribución e influencia en las técnicas y formas presentes en la construcción moderna del siglo XX y por su destacado carácter creativo.
En el momento en que pasó a ser propiedad de la Diputación de Barcelona, se realizaron las primeras obras de restauración del edificio con el objetivo de instalar el Instituto del Teatro y su museo. En 1996, debido al traslado del instituto y su museo, se abrió el edificio al público y durante muchos años ha atraído la curiosidad de visitantes de todo el mundo, admirados por la obra de Gaudí.
El Palacio Güell, situado en el barrio de El Raval, es una de las joyas arquitectónicas del modernismo catalán y su visita es obligada dentro del circuito gaudiniano de Barcelona.
Se trata de un edificio representativo de la Diputación de Barcelona que, como institución de vocación cultural abierta a la ciudad, pretende situarse cerca de su entorno y ser accesible para toda la ciudadanía.




